IMPORTANCIA DE LAS EMOCIONES EN LAS CONDUCTAS

 

“Antonio Damasio, neurólogo de la Universidad de Iowa, tuvo un paciente que era un brillante abogado al que hacía pocos años se le había diagnosticado un pequeño tumor en los lóbulos prefrontales. La intervención quirúrgica destinada a solucionar el problema resulto todo un éxito, salvo que el cirujano seccionó accidentalmente las conexiones nerviosas que conectaban los lóbulos prefrontales con la amígdala, un hecho cuyas consecuencias fueron tan sorprendentes como trágicas porque, si bien no parecía experimentar ninguna deficiencia cognitiva, no sólo era incapaz de seguir desempeñado su trabajo sino que acabó abandonándolo, divorciándose e incluso perdiendo su casa.

La amigdala está en color rojo.

En un determinado momento, el abogado solicitó la ayuda de Damasio, que se quedó desconcertado al descubrir que, según los primeros exámenes neurológicos realizados, todo parecía perfectamente normal.

Pero cierto día se dio cuenta de que, al formular al paciente la sencilla pregunta: «¿cuándo tendremos nuestra próxima cita?», su paciente se perdía en todo lujo de detalles acerca de los pros y contras que tenía cada una de las posibles horas en que podían concertar la cita durante las dos próximas semanas, sin poder llegar a decidir cuál sería el momento más adecuado.

Entonces fue cuando Damasio se percató del verdadero problema de su paciente, que no parecía tener sensación alguna de sus pensamientos y, en consecuencia, carecía de preferencias al respecto. La conclusión que extrajo Damasio de este hecho fue que nuestras mentes no están organizadas como un ordenador que pueda brindarnos una pulcra copia impresa de los argumentos racionales a favor y en contra de una determinada decisión, basándose en todas las ocasiones anteriores en que hayamos tenido que afrontar una situación similar. En lugar de ello, la mente hace algo mucho más elegante, calibrar el poso emocional que han dejado las experiencias previas y nos da una respuesta en forma de presentimiento o de sensación visceral.”


Fragmento  “la práctica de la inteligencia emocional” de Daniel Goleman:

 

La amígdala es el órgano del cuerpo que gestiona las emociones.

Sin emociones, no tenemos capacidad de decisión. Tenemos los datos, pero no sabemos dar prioridad a unos sobre los otros.

Por tanto, ante acciones que repetimos de manera cíclica y con las que no estamos muy satisfechos, parece muy razonable pensar que la solución más simple es encontrar la emoción asociada a dicha acción y transformarla.

Bilbo Byt – Acompañantes en Bioneuroemoción  Getxo – Bilbao

Hipnosis Clínica Reparadora y Biomagnetismo médico       bilbobyt@gmail.com

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Acerca de Bilbo Byt S.C.P.

Bilbo Byt es una Sociedad Cooperativa Pequeña dedicada al desarrollo de habilidades y cualquier actividad relacionada con el desarrollo de la conciencia a nivel personal.
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